martes, 10 de diciembre de 2013

Málaga: 24 segundos llenando de emoción a una ciudad



Para matizar el constante y pálido frío dublinense, nos fuimos a Málaga para celebrar mi cumpleaños 26 con un poquito de sol.

El martes cómo no era 13, no pasaba nada con eso de no casarse y embarcarse, era 12 y más allá que le pegábamos en el palo nos animamos igual. Tempranito, bien tempranito a eso de las 3:30 am, salimos en bondi muertos de frío hacia el aeropuerto.

Lo raro del vuelo en Ryanair fue que esta vez fue excelente, por dos motivos excluyentes, el primero y principal fue que debido a la baja en las ventas o simplemente casualidad, se notó que no escatimaron tanto en el uso de presión dentro de la aeronave y no me partió la cabeza ese vuelo de 3 horas, y lo que lo secundó a esto, haciendo maravilloso el vuelo (sin olvidar que seguía siendo Ryanair), fue que llegamos tarde. ¿Que tiene de bueno esto? que no nos tuvimos que fumar la musiquita detestable de victoria que ponen cuando llegan en hora siendo "otro nuevo vuelo puntual como el 99 por ciento", ¡aleluya!.


Llegamos a las 11, y al salir nomás, ya nos sacamos toda la ropa de abrigo y aprovechamos el sol para desayunoalmorzar. Estaba preciosa la mañana.

Nos subimos al bus, y la experiencia del español-inglés fue un lindo testeo para lo que se nos viene en pocas horas. Nos bajamos en el centro y me orienté bastante bien para llegar al hostel, yo porque ella, hasta ahora sigue confundida de dónde estaba el hostel.

En el hostel nos dieron la supuesta habitación presidencial, era hermosa y muy veraniega. Comprobamos la buena calidad de la misma en ese instante con una siesta criminal de tres horitas.

Repuestos ya, con termo y mate prontos, salimos a callejear.
En la Plaza de la Merced paramos para comprar unos churros y darle para que probara por primera vez, por suerte le gustaron. Seguimos caminando hacia la playa, paramos un rato en el Teatro Romano y desde allí, seguimos todo por la rambla portuaria hasta la Malagueta.

Honestamente no me gustó, la arena es muy negra, la playa estaba un poco sucia (soy consciente que no estábamos en temporada) y bueno, lamentablemente el agua gélida.

Pegamos la vuelta a las horas, nos aprovisionamos cómo corresponde y cenamos en el hostel, unas cuantas tortillas y sandwiches de jamón serrano, etc, se dejaron bajar con una cerveza de litro a tan sólo € 1.

Considero que esta vez, tuve un viaje bastante atípico, todo resultó considerablemente apaciguado. Raro ¿no?.

A la noche salimos a dar una vuelta y con una tapa + caña en mi caso, y una sangría para ella, fue cómo a las 12 de la noche, empecé mi cumpleaños. Otro cumpleaños en el exterior y ahora, bajo la seducción incesante del turrón de almendras.

El miércoles 13 de noviembre, a las 11 am nos fuimos hasta la playa de Pedralejo debido al certero consejo de varias personas de que esa playa era la mejor de Málaga, bueno, no, es horrible.

Luego de 45 minutos de ida, dónde lo mejor sería la llamada por celular con mi padre, con el cuál en distintas partes del mundo nos comunicábamos cómo de esquina a esquina, nos quedamos un rato en la playa. Para volver una media hora de viaje nos sentenció que ese mediodía se fuera en un mero intento de disfrute de playa.

Nos cambiamos y cómo chicotazo nos arrimamos hasta el pub irlandés (¿coincidencia?) Druidas, les pedí para ver el partido de Uruguay - Jordania y de esta manera, en el único televisor que había para el único cliente que tenían palpité a las 15:30 un partidazo.
5 a 0 Uruguay, que lindo regalo de cumpleaños celeste querida.



Buscamos por un largo rato algún local uruguayo o en su defecto, argentino, para cenar pero fue imposible hallar alguno y abierto. Recurrimos a la paella popular y debido a que nos pusieron la panera sin pedirla, y la cobraron sin avisar también, fue que ni las monedas de 2 centavos le dejamos de propina aunque estas si las invertimos en unos heladitos artesanales de dulce de leche, turrón y pistacho, un manjár.

Al día siguiente, desayunamos en la esquina y nos fuimos al free tour, el cuál fue de terror.
Después de algunas vueltas nos fuimos a almorzar a lo de Pepa y Pepe, pedimos el menú el cúal tenía muchísimas opciones de plato principal, de las cuáles podíamos elegir entre tan sólo 3, curioso. Lo mejor de todo fueron las opciones a la hora del postre.

- ¿Que hay de postre? - y tanto mi ilusión cómo rostro se fueron al piso de golpe.
- Tenemos banana, manzana o mandarina.
No me entraba en la cabeza y repetí para confirmar sólo por si acaso.
- Entonces, banana....manzana...y....¿mandarina?.
- Si.
Me sonreí porque no podía creer lo que el mozo del restaurant céntrico me decía y mirando de cotelé a Claire le digo - y (totalmente desmotivado) traéme unas mandarina'.

Y no jodo, este fue el postre del menú.



De ahí, con las mandarinas en la mochila y clavándonos un heladito, caminamos hasta la Alcazaba, un palacio y construcción sobre un monte que vale la pena visitar, por sobre todo la vista de la bahía desde la cima.

Lo mejor estaba por suceder, ya había comprado hacía dos semanas unas entradas para el partido por euroliga del Unicaja Málaga vs. Montepaschi Siena. Las ubicaciones eran de privilegio y cuando llegamos en el taxi, pudimos ingresar al pabellón luego de algunos inconvenientes técnicos con las entradas.
Al pasar, veo a una chica con unos papelitos y me acerqué.
- Hola, ¿para que es esto?
- Es para el juego del entretiempo

Así fue cómo ambos completamos el papelito que iría a sorteo con los otros tantos que se completaran por parte de los más de 5.000 espectadores restantes, que acudieron aquél 14 de noviembre al Martín Carpena.

La ubicación era de un lujo, al toque ubiqué la bandera uruguaya la cuál se vio durante toda la transmisión. Fue interesantísimo ver este partido en cuanto a concepto de básquetbol se trata, además quería ver particularmente a Jayson Granger al cuál luego de 10 minutos dentro de cancha y 5 fuera, lo bajé cómo taponazo de ese pedestal en el cuál se le ubica dentro de los medios uruguayos. Es muy buen jugador aunque nada mejor que jugadores cómo Osimani o Fitipaldo.

Pero más allá de esto lo mejor vino a los 20 minutos, se hizo un juego para una persona con capacidades diferentes y luego para un señor el cuál al embocar un triple se ganó una cena para dos. Todo iba bien hasta ahí, hasta que el falluto del presentador con pocas ganas y sin decirlo fuerte menciona un nombre, pero cómo decía José yo no le presté mucha atención aunque el apellido me sonaba familiar. Por suerte estaba a 3 metros de la mesa de control y no tuve que cruzarme toda la cancha para consultar, entonces le hago señas a uno mientras que todo el público de la zona baja me miraba y le pido que me repita el nombre, ahí con algún errorcillo dicen mi nombre, yo no lo podía creer, dejé las cosas y salté para la cancha.

El dogor me da la pelota y yo, yo estaba pisando una cancha de la ACB, una locura, un sueño, estaba pasando, me estaba pasando. Me dice que tenía 24 segundos para embocar una bola de abajo del aro, otra del libre y un triple, si lo lograba me ganaba una cena para dos. Mientras tanto pico la pelota para acordarme de como era este tema y parecía la zona pintada del aro cercano a la puerta de la cancha de Welcome, allá abajo se quedó la pelota. Me até los cordones por las dudas y esperé.

- ¿Estais pronto? - Me pregunta el mamón del dogor.
Con una sonrisa de oreja a oreja aunque contestándole de quemado le digo - Se.

3
2
1
¡Empezó!

Primera bola de abajo, tablita y adentro.

Confiado me voy con el trote de hincha ilusionado que usa championes sin medias. Primer libre, apunto y... no le pego a nada.

Corro, chapo la guinda, vuelvo, tiro y.... soporte.

Rebotéo elevándome unos 3 cms del piso, corro a la línea del libre, no apunto nada, tiro rápido y.... otra vez no le pego ni a la red y la reputísima madre.

El tablero de 24 ya marcaba 4 segundos, voy al rebote y meto un pique explosivo para tirar en suspensión con un quiebre inmaculado de muñeca.

3
2
1
¡paaaaaaaaaaaaaaaaaanggggggg!

Con la chicharra en pleno esplendor (osea totalmente ilegal) piso línea y.... la pongo podrida.

El Sonsol berreta y amargado de Málaga me mira con la naranja abajo del brazo y me ofrece:

- Un sólo triple, si lo embocais te llevas la cena para dos (risa falluta).

El aro lo vi a kilómetros.




Respiré, medí y le di al aro, pero la bola salió. Le pedí otro tiro al señor con sobre peso y me dijo ya sin usar el micrófono que no, moví el brazo para atrás de la cabeza con un clarísimo gesto de "andá a cagar"  y me quedé por ahí mientras me sacaba una foto y gozaba la alegría enorme de estar vistiendo la gloriosa camiseta del MONTEVIDEO BBC en el pabellón de un equipo de ACB durante un partido de euroliga. Felicidad plena, me fui con las manos vacías pero con el corazón pipón.



Los italianos del Siena ganaron en la hora 75 a 73, un partidazo en el cierre.

Nos volvimos caminando y sin darnos cuenta pateamos por Málaga a medianoche por una hora y media. Intentamos comprar de madrugada un pasaje a Gibraltar pero no conseguimos nada así que rendidos, contento pero cansado el sobre no se hizo esperar.

El viernes temprano, con unos croissants y palmeras nos fuimos a la playa hasta la tarde.
Volvimos y fuimos a merendar un café turco, con un bocadito argelino y dulces árabes de los cuales me estoy haciendo adicto ahora, de lo mejor que he comido en años.

A la noche salió un provolone con caipirinha, ya en los pubs un chupito y alguna cerveza y cuando estábamos en la duda si seguir la noche o rendirnos a la cama, un cara aparece de adentro de un boliche y en español la invita a Claire a entrar gratis al boliche, ella en inglés le pregunta que pasa conmigo, el amigo de gafas le dice, mientras yo la sigo abrazando, haciéndose el langa, que yo pagaba pero ella no y ahí, botijeandoló cómo correspondía por vejiga lo fletó riendosele en la cara. Fenomenal, fue mucho mejor que entrar al baile.

El sábado arrancamos 8:30, desayunamos en un bar de los de antes, los de verdad y entre bus y avión, a las pocas horas ya estábamos en el momento más caluroso del día en Dublín con 3 grados celsius.




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Juan Patrick 

"Cuando un hombre pide justicia es que quiere que le den la razón."
Santiago Rusiñol i Prats (1861-1931) Pintor y escritor español.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

JUAN PATRICK 7 haciendo ruta por el mundo



Este es un breve resumen de mis últimos años viajando por dónde la vida me lo ha permitido, descubriendo lugares y conociendo grandes seres humanos.






Juan Patrick

"Una persona debe ser ella misma, debe tener el valor de decir: "soy yo, eso es lo que soy". No es fácil. A todos nosotros nos encanta gustar."
Andrei Tarkovski (1932 1986) director de cine ruso