viernes, 3 de julio de 2015

Una selfie con Tom Hanks

Ashraf Barhom


Hace cinco meses que llegué a Budapest y día a día, esta nueva experiencia de vivir en un país donde no se le entiende absolutamente nada a la gente cuando habla, es algo que nunca me hubiese imaginado que me tocaría vivir.
A veces, solo entre mate y mate, trato de develar la conexión entre mi infancia jugando al fútbol en la calle o al Ring Raje en el barrio, con mi presente viviendo en un país donde se habla uno de los 10 idiomas más difíciles del mundo. A veces la conexión es confusa, a veces tiene sentido.

Afortunadamente, en estos primeros meses en Hungría, hemos tenido la oportunidad que nos visitaran los padres de Claire y mi hermano.
Con todos cumplimos el deber de mostrarles los puntos turísticos de la ciudad, de probar comida local y de caminar por el Danubio, pero con mi hermano volvimos a repetir un festejo de St. Patrick y nuevamente, las cosas se fueron un poco de control.
Tuvimos mucha suerte de no haber terminado la noche detenidos en una comisaría.







Pescamos a Rakitić metiendo noche en St. Patrick y nos sacamos una foto con él, hicimos competencia de ballesta, lanza y arco y flecha, y hasta fuimos juntos a una clase de húngaro.
Cuando se fue, creo haber sentido lo mismo que mis viejos y mi hermano han sentido cada vez que me han visto irme por el aeropuerto y fue bravo.

Con Claire hemos aprovechado el poco margen que nos deja nuestro ajustadísimo presupuesto para visitar Diósjenő, una villa del interior del país donde vivió mi familia hace 100 años.
El viaje en tren estuvo bueno, cerca de las vías ya casi llegando a destino vimos a varios ciervos corriendo libres por los montes. En cambio la villa, no tenía más para ofrecerme que la satisfacción de conocer el lugar donde vivió por un tiempo mi familia.
Lo que sí valió la pena fue ir caminando desde Diósjenő hasta Nógrad, donde visitamos un castillo ubicado en la cima de un cerro. Dos mil años atrás éste fue una fortificación romana, luego un castillo utilizado por varios reyes y hoy, una atracción turística.




 


De las del día a día, terminé mi curso de húngaro en el Instituto Cervantes y no me gustó para nada, indudablemente el curso que estoy haciendo con un grupo de refugiados es muchísimo mejor que éste otro que se suponía debería ser de mejor nivel. Al menos por lo que pagué tendría qué.
Con respecto a aprender húngaro (que es a lo que vine a Hungría), sigo esperando que me salga una beca en un Instituto acá en Budapest, porque si no me la dan voy a quedar como Adan y Eva... pero sin la hoja para taparme.

También, he tenido la oportunidad de participar como extra en Tyrant - Temporada 2 y en Inferno.
Además de los super despliegues de producción, equipo técnico, iluminación, escenografía, etc, lo que me llamó muchísimo la atención es que Tom Hanks anda en todo momento acompañado por dos guardias de seguridad, que no permiten que nadie se acerque a más de cinco metros de él. 
En algunos momentos es excesivo, los dos recios marines que lo custodian como si fueran perros cuidando su comida, te atacan si te ven sacando el celular cerca de él sin importar el motivo.
En Uruguay uno puede comer en el mismo restaurante que el Presidente o hacer la fila para pagar en el supermercado con el Vicepresidente como lo más normal del mundo, pero acá, si le sacás una foto a Tom te echan del rodaje como si fueras un criminal.
En uno de los días de rodaje me tocó estar al lado de él y fue bravo distenderse ante la mirada agresiva de los dos patovicas personales del ex Forrest Gump.
En una, con el celular pronto para pedirle una foto (se la tenía que pedir porque sino en el mejor de los casos me echaban y en el peor, me comía una piña en la nuca) le dije aprovechando que lo tenía a un metro:
-¡Ey, Tom!, ¿selfie?
-Ya me saqué una -me respondió mientras mandaba mensajes y esperaba por otra escena.
No me contestó en una mala, pero no se dio cuenta que no le decía para que él sacara una con su celular sino para que se sacara una conmigo con mí celular, pero estaba en otra el tipo.
Lo curioso fue que haberme animado a dirigirle la palabra a él, para todos los otros extras fue casi que un acto de heroísmo. Me miraban y parecía como que se dijeran unos a los otros "mirá, le habló a Tom Hanks", yo mientras tanto miraba pasar a Felicity Jones que está buenísima.

En Budapest sigo luchando por adaptarme a costumbres civilizadas, como por ejemplo cruzar la calle solamente cuando la luz está en verde, incluso si son las once de la noche y no hay absolutamente nadie en la calle.
Cuando mi hermano me visitó se reía porque yo esperaba, pero lo hacía (y lo hago) porque ni bien llegué a la capital húngara me asustaron diciéndome que si un policía me ve cruzar con roja, me puede hacer pagar una multa de 100 euros ¡estamos todos locos!
A veces me asusto y espero, se me pasa por la cabeza el comentario de mi hermano "Dale cagón, ¿estás hecho un europeo cagón, ahora?", y lamentablemente me pesan sus palabras.
Justamente hace un mes, me dejé llevar por mi rebeldía y después de mirar que no viniera nada, crucé el primer semáforo de la esquina de casa  sin esperar la verde. Mientras esperaba que pasara un auto del otro lado para tirarme en el segundo semáforo, vi que desde la esquina un patrullero me hizo un cambio de luces y hasta me tocó la bocina, lógicamente miré para atrás pretendiendo no ser el motivo de este show de luces y sonidos y haciéndome el distraído esperé el cambio de luz.
Cuando crucé, miré de reojo al patrullero y dos policías indignadísimos me hicieron señas indicándome que esperara por los cambios de luces, yo con el corazón en la boca asustado con la idea de que me hicieran pagar 100 euros, les hice un gesto arrepentido de "mala mía" y apuré el paso para no darles tiempo a que se bajaran a multarme.


Por último, pero no menos importante, para quién quiera conocer o recordar las primeras historias de Juan Patrick por el mundo, ya está a la venta mi libro CON EL ESPÍRITU INQUIETO en Amazon.com y todos sus .es/.uk/.in ,etc.
O también lo pueden adquirir en Create Space y colaborar con una familia necesitada, la mía.


Con el espiritu inquieto



Para quién esté interesado en irse a vivir a Hong Kong o Uruguay, nuestra web en inglés www.feelingabroad.com les puede resultar de mucha ayuda también.

Juan Patrick


"Una persona debe ser ella misma, debe tener el valor de decir: "soy yo, eso es lo que soy". No es fácil. A todos nosotros nos encanta gustar." Andrei Tarkovski